viernes, 3 de junio de 2016

Ella




Es la muchacha más bonita del hospital en el que trabajo como enfermero; me tiene perdidamente enamorado de su vida, de su forma de ser. Abierta y desenfadada, hace que mi jornada laboral se convierta en una fiesta.
Solo con verla me conformo, y me escapo de mi planta a la suya para poder empaparme de su presencia.

De vez en cuando me acerco con cualquier excusa y la saludo y le pregunto si necesita algo, cómo está, y si lleva bien la mañana.
¡Es genial! Me trata desde el primer día como a alguien en quien confía plenamente, y eso hace que mi autoestima suba por las nubes. Es una chica estupenda, de esas personas que te llenan de plenitud y dan sentido a todos tus actos, de las que hacen que te vuelvas positivo, de las que contagian toda su energía positiva a los que tienen alrededor.

Me pongo algo celoso cuando me asomo a la puerta y veo a alguien conversando junto a ella; tengo que aprender a controlar mis sentimientos desbocados, pues nadie pertenece a nadie y menos alguien como ella, libre como los pajaritos. Ella, capaz de alegrar tan solo con una mirada y hacerte sonreír con una sola palabra.

En este ambiente hospitalario tan triste, tan opresor, y estresante, representa un sorbo fresco de agua en un erial de desamparo y desesperanza.

Es de esa casta de seres humanos tan especiales, que atraen al resto, haciéndolos gravitar en torno suyo sin querer; de esos a los que en un comienzo te entregas sin remisión al ver su fortaleza y resolución para enfrentarse a cualquier reto.
Ella tiene 16 años, cáncer, y una sonrisa gozosa.

Es la muchacha más bonita del hospital y nos tuvo enamorados desde el comienzo.




Derechos de autor: Francisco Moroz

22 comentarios:

  1. Ese giro final es de maestros, Francisco.
    Un abrazo

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    1. Pues te aseguro que no lo soy.
      Pero gracias por tu confianza.
      Un abrazo. ¡Mañana el gran día!

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  2. Ignoro si es una historia real o surgida de tu inagotable imaginación. En cualquier caso, es una historia de una gran fuerza tanto por su drama como por su derroche de amor.
    La bondad, la juventud y la alegría, todo ello reunido en una misma persona, hace que la enfermedad y la muerte sean todavía más dolorosas e injustas.
    Un abrazo.

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    1. Fruto de mi imaginación sí, pero estoy seguro que hay historias mucho más bonitas que contar de la vida real. Yo conozco unas cuantas y seguro que tú no te quedarías atrás. Historias de amor,esperanza, y de ilusiones hechas o no realidad. Desengaños, desesperanza y traición...
      ¿Qué es la vida sino un compendio de detalles, actitudes, momentos y emociones inenarrables?
      Y todo ello nos lleva a la conclusión a la que has llegado: la muerte es dolorosa, injusta y ladrona de todo lo que somos y sentimos.
      Un abrazo Josep.

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  3. Hay personas que tienen luz y que son capaces de alumbrar las vidas de todos aquellos con quienes se cruzan. Tu protagonista es de esas personas, aunque al final del relato descubramos con pesar que padece una grave enfermedad. Eso, como dice Josep, añade dramatismo y hace que surja en nosotros un gran deseo de rebelarnos ante algunas circunstancias de la vida. Como siempre consigues llevar nuestros sentimientos a flor de piel, Francisco. ¡Enhorabuena!

    Un beso grande y feliz finde :))

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    1. A este tipo de personas precisamente las llamo yo: personas luminosas. son como faros que nos muestran un camino a seguir, un ejemplo, vaya.
      Son seres positivos que ven el vaso medio lleno y a parte, contagian esa alegría que ellas poseen e forma tan natural.
      Me encanta remover esos sentimientos que todos tenemos dentro, a veces dormidos ¿Para qué sino escribimos?
      Un beso con sentimiento Julia.

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  4. siempre se espera que giro le vas a dar y esta vez me has dejado con la boca abierta. Un abrazo

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    1. Me alegro el relato te haya gustado amiga Mamen, es un regalo y una satisfacción para el que escribe, que las personas que le leen se conmuevan de alguna manera.
      besos de domingo.

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  5. Personas como esta chica son el mejor ejemplo de vida para ahuyentar las penas y la ansiedad de tantas personas que teniendo salud y lo más necesario para vivir todavía se quejan de que una "mota de polvo" les molesta en los ojos.
    Un abrazo

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    1. Efectivamente Estrella, han de significar un ejemplo para todos aquellos que poseyendo lo fundamental y necesario para vivir,e incluso lo superfluo, se quejan cuando algo se les tuerce o deja de funcionar como ellos quisieran.
      Lo extraordinario de verdad es llegar a conocer a algunas de estas personas, pues haberlas las hay.
      Un abrazo amiga y gracias como siempre por compartir, comentar y estar cerca.

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  6. Yo que he trabajado en un hospital siempre he admirado la fortaleza de algunos enfermos, con cuánta entereza afrontan la enfermedad y sin perder la sonrisa, cómo son capaces de irradiar alegría siendo ellos los que padecen.
    Para mí ese tipo de personas, como tu protagonista, son héroes.
    Enternecedor texto, Francisco. Gracias por recordarnos que hay personas así, personas de las que enamorarse perdidamente.

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    1. Incluso hay libros escritos, historias sobre este tipo de pacientes a los que la enfermedad no es capaz de hacerles mella emocional, incluso a los que la propia enfermedad motiva a superarse y a restar importancia a las cosas triviales.
      Estos hombres, mujeres, niños o ancianos nos dan ejemplo con sus vidas de como deberían ser las nuestras, las de los que no carecemos de lo fundamental y lo primordial: la salud.
      Gracias por dejar tu experiencia. Besos

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  7. Me encanta este relato. Nos muestras la faceta de una persona fuerte, embriagadora, llena de luz y positivismo. Esta es de las personas que a todos nos gusta tener cerca.
    La pena es esa enfermedad que nos desespera con su larga espera y su final incierto.
    Un besillo.

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    1. Estarás conmigo que hay personas que tienen un magnetismo especial que hacen que los demás estemos pendientes de su presencia. Personas con un carisma que irradia paz, serenidad y buenas vibraciones.
      Creo que por ahí anda un ángel con botas militares que ha salido de tu blog. ¿No?
      Besos

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  8. Ella es sin duda una gran chica, de las que arrastra a la gente hacia la luz y arranca sonrisas por que seguramente es de las que piensa que hay que dar alegría a la vida para que la vida te la devuelva en un futuro.
    Bello relato, me tocó el corazón.
    Un beso.

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    1. Lástima que no abunden este tipo de personajes ¿Verdad? sería el mundo un poco diferente a lo que es, y nuestro día a día mucho más amable.
      Hay una opción: convertirnos en ese tipo de personas agradecidas con lo que les toca y positivas hasta decir basta. Si lo pensamos bien ¿De qué nos quejamos habitualmente? pues de eso, de cosas sin importancia por lo general.
      Besos y gracias por tu sentida presencia.

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  9. Bonito, emotivo y muy triste. Qué paradoja que las personas enfermas sean a veces las que contagian alegría y nos hacen sentir reconciliados con el hecho de vivir. Como dice Estrella, luego a los que no tenemos ningún problema, nos molesta una mota de polvo del quehacer cotidiano.
    Una lección nos habéis dado tú y tu personaje. Un beso enoooormeeee.

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    1. Gracias Rosa. La enfermedad es triste y dolorosa, la presentida muerte ni te cuento, pero que nos queda sino dar gracias por lo que somos y tenemos. Haz balance y evalúa si en realidad necesitamos tanto para conseguir una felicidad que en la mayoría de los casos es artificial.
      Estas personas son felices, porque sí, no necesitan un motivo, pues están motivadas para serlo.
      Esa lección me la dan a mi, las personas con las que interactuo en muchas ocasiones.
      Besos amiga.

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  10. Francisco, no sé si aplaudirte o qué jaja En verdad esos giros finales que le das a tus microrrelatos (este es el segundo consecutivo) me espantan: me espantan para bien y al mismo tiempo para mal. Uno se hace una idea durante toda la historia mientras la lee, y resulta que tú te tenías reservado un fin especial: algo que te saca de la zona de lo previsible. Por eso es un buen texto.

    Más saludos!

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    1. No me aplaudas, yo escribo relatando, estas personas hacen una historia hermosa cada día que están entre nosotros.
      Me agrada que seas uno de los que te sorprendes con los finales y los giros inesperados de mis cuentecitos. En definitiva no escribo para mi, sino para vosotros los que os mostráis tan agradecidos.
      El agradecimiento es mio. Un abrazo, compañero.

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  11. La enfermedad es uno de los peores palos que se puede llevar el ser humano. A un@s los hunde, y paradójicamente a otr@s les saca fuerzas hasta lo indecible, para sonreir e iluminar como tú dices. Son un ejemplo a seguir, sin duda alguna, y personas dignas de una admiración absoluta.
    Hermosísimo y muy bien contado, como siempre, ¡gracias, Francisco!
    Un besoooo grande

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    1. Me alegro que este relato te haya llenado de energía positiva, creo reconocer en ti a una de esas personas positivas cuya sonrisa ilumina. no hace falta estar sumido en un pozo oscuro, ni en la miseria absoluta para mostrar tu verdadero fondo y la luz que te caracteriza. esa aura que nos rodea tan perceptible en algunos como desapercibida en otros.
      Besos luminosa mujer.

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